UNO CONTRA UNO JOSÉ F. FERNÁNDEZ ZARAGOZA

PREGUNTA. Llevas en el club casi desde su fundación como has vivido el crecimiento del Ciudad de Pinto, ¿Qué sensaciones te dejan estos 10 años?

RESPUESTA. Año a año hemos ido creciendo hasta ser el club con más chicos en el fútbol base del pueblo. Hemos subido categorías temporada tras temporada por la calidad de los chicos y los grandes entrenadores que están y han pasado por aquí. Además, se llegó a formar un equipo Senior hace 3 años en el cual fui integrante como jugador y vivimos un ascenso en su primera campaña. Un momento inolvidable, sin duda. Y seguimos creciendo, no tenemos techo.

P. ¿Cómo viviste la suspensión de la temporada pasada y el parón hasta septiembre?

R. Pues con mucha pena, veníamos de una buena racha en liga luchando por el liderato y una semana antes de irnos de torneo a Murcia se paró todo por culpa del COVID-19. Nos quedamos con ganas de rematar la temporada.

P. ¿Cómo estás viviendo esta temporada tan especial con muchos parones, el COVID-19 y la histórica nevada del mes de Enero?

R. Está siendo una temporada muy complicada y muy rara a la vez, con tantos parones no terminamos de coger del todo el ritmo a la competición, pero nos hemos adaptado y estamos bien situados para seguir peleando.

P. ¿Cuáles han sido tus experiencias como entrenador?

R. Pues empecé en fútbol-7 donde estuve 4 años y después pase a fútbol-11 donde he pasado por las categorías de alevín, infantil y cadete. Todo este tiempo he estado en el Ciudad de Pinto y, entre medias, ejercí de ayudante de mi ex entrenador y amigo Mario Pardo, en el Juvenil Nacional del Atlético de Pinto.

P. ¿Cuál es tu propuesta futbolística?

R. Soy fan del sistema 1-4-4-2, primero porque es el sistema que de niño siempre hemos utilizado y me han enseñado y ahora intento transmitir a los chicos. Segundo porque pienso que es el sistema más fácil de aplicar y enseñar al fútbol base. Mi propuesta es siempre estar juntos, ser un bloque fuerte, defender bien y llegar en pocos toques al área rival. Luego depende de las características de los jugadores que tengas tienes que adaptarte a una cosa u otra.

P. Descríbenos a tu cuerpo técnico, ¿quiénes trabajan contigo?

R. Empezaré por Javi Renes, es un gran ayudante y mejor entrenador siempre tiene algo diferente que aportar a lo que yo no veo y sobre todo es mi amigo.

Jesús, es mi mano derecha en el banquillo, el que me calma y relaja cuando me suben las pulsaciones y el sargento en los entrenos, otro amigo de toda la vida.

Y termino con Iván Pacheco, me está sorprendiendo aún más su implicación y sus ganas de aprender en cada entreno y partido, es el que salva los entrenos cuando me ausento. Me recuerda mucho a mi cuando empecé en esto de los banquillos, será un gran entrenador seguro. Estoy muy orgulloso de que este año esté conmigo.

P. Afrontas un nuevo reto con el Cadete A tras quedarte cerca de ascender la temporada pasada que lamentablemente se tuvo que suspender por la pandemia, ¿tienes ganas de revancha?

R. No, revancha no. Es otro grupo de chicos diferente al del año pasado y vamos semana a semana hasta ver donde podemos llegar. Si es verdad, que el año pasado cuando se suspendió todo estábamos en tercera posición, a un punto del líder, que tenía que venir a jugar a nuestro campo y estábamos convencidos de que lo íbamos a lograr, aun así, fue una gran temporada.

P. ¿Cuál es el objetivo de esta temporada?

R. Yo no soy de marcarme metas y los que me conocen bien lo saben. Los objetivos si al final del año no se consiguen generan decepción y desilusión. Lo más importante es entrenar duro toda la semana y salir a ganar todos los sábados y según avanza la competición ver donde estamos.

P. Conoces a la plantilla después de entrenarla en Infantil Autonómica y realizar una excelente temporada quedando tercero. ¿Cuáles son los puntos fuertes y cómo ha sido la adaptación de los nuevos?

R. El punto fuerte es el gran grupo que tenemos, que reina por encima de cualquier individualidad. Es cierto que somos defensivamente muy buenos y es complicado hacernos gol porque defienden desde el primero hasta el último jugador. Además, es el segundo año que estamos juntos y ya saben lo que queremos y lo que pedimos, ese sentido es más fácil trabajar.

La adaptación de los nuevos está siendo algo difícil porque aquí cada entreno es casi un partido y muchos de ellos les costó entrar en ese nivel de exigencia e intensidad, pero con el buen rollo que tenemos para ellos es más fácil. Puedo decir que tengo una plantilla de 20 chicos que salga quien salga va a rendir al cien por cien.

P. Has entrenado a todo tipo de jugadores y en equipos de todas las categorías, ¿con qué te quedas, se dirige a todos los equipos igual?

R. Me quedo con tres momentos: primero nunca voy a olvidar cuando empecé en esto entrenando en fútbol-7 a un mismo grupo de niños durante cuatro años, la ilusión que transmitían en sus ojos en cada entrenamiento, el cariño y el amor que te daban martes, jueves y partido, era lo más bonito que podía tener esos años.

Después con el año de Infantil Autonómica, que casi nadie daba un duro por nosotros, nos aislamos, hicimos un grupo excepcional de amigos, fuimos partido a partido creciendo y estuvimos peleando el ascenso a falta de tres jornadas.

Y tercero, el año del Infantil D, ese año teníamos un grupo flojo, lo sabíamos y ellos lo sabían, perdíamos casi todos los partidos y yo me llegué a plantear si dejar de entrenar porque me preguntaba sí yo valía para esto.  Llegamos a sufrir una dura derrota 21-1, los chicos venían a entrenar por mi literalmente, para decirme que valía y para animarme y que para ellos era el mejor. Al final del año nos conseguimos salvar en la última jornada, imagínate… Cuando acabó la temporada me dieron las gracias por lo que les había enseñado, pero ellos no saben que quien realmente enseño algo a alguien, fueron ellos a mí.

Y no, no se dirige a todos los equipos por igual. Cuanto más nivel tiene el equipo, existen más egos y tienes que entrenar más lo psicológico para que todo internamente esté en su sitio y vayan todos en una misma dirección. Para mí cuanto más bajo ha sido el nivel del grupo más he disfrutado entrenando, pero eres consciente de que tienes menos posibilidades de ganar. Tenemos que ser conscientes que estamos entrenando a niños y eso queda en un segundo plano y aparte de ganar tenemos que enseñar otros valores que son mucho más importantes.

P. Eres uno de los entrenadores más queridos y carismáticos de la entidad, ¿notas ese cariño? ¿Qué sientes?

R. Si, claro que lo noto. Desde el club, jugadores, padres… Día a día me lo demuestran, a los que entreno y a los que he entrenado. Ir por la calle y ver a exjugadores que se paren a saludarte, que recuerden momentos contigo y te den un abrazo al despedirse de ti, es lo más grande que puedo llevarme y de lo que más orgulloso me puedo sentir.

P. Lo más importante para ser entrenador es…

R. Para mí es muy sencillo, ser como eres dentro y fuera del campo, ser una buena persona y muy claro. Actuar en algunas ocasiones como compañero, y saber delegar en tus ayudantes. Trasmitir tu pasión por el fútbol a los chicos, saber motivarles día a día y gestionar bien el grupo. Al final eres un modelo en el que se fijan. Luego lo demás viene solo.

 

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